La inteligencia artificial ya es una realidad operativa dentro del aparato militar estadounidense. Según una exclusiva de The Wall Street Journal, el Pentágono empleó el modelo Claude –desarrollado por la empresa Anthropic– en la misión que culminó con la captura del dictador Nicolás Maduro el pasado enero, una operación que habría incluido ataques aéreos contra varios objetivos militares en la capital Caracas y otras partes de Venezuela.
Aunque no se revelaron detalles específicos sobre el papel que jugó la tecnología durante la ofensiva, el informe sugiere que el uso de modelos de IA avanzados está comenzando a consolidarse como parte del equipamiento estratégico del Departamento de Defensa.
Ni Anthropic ni el Pentágono ofrecieron comentarios directos sobre la operación al WSJ o al público. Un portavoz de la compañía tecnológica simplemente señaló que no pueden confirmar si su sistema fue utilizado en misiones específicas –clasificadas o no– y recordó que cualquier despliegue debe ajustarse a sus políticas y reglas internas de uso.
Esas reglas, al menos en teoría, prohíben que el modelo se utilice para facilitar actos violentos, desarrollar armas o llevar a cabo vigilancia.
El despliegue de Claude habría sido posible gracias a una asociación entre Anthropic y Palantir Technologies, una compañía conocida por su estrecha relación con las agencias de defensa y las fuerzas del orden federales. Según el WSJ, las dudas dentro de Anthropic sobre el uso militar de su tecnología han generado tensiones con el gobierno federal, hasta el punto de que algunos funcionarios habrían evaluado la revisión de un contrato que podría alcanzar los 200 millones de dólares.
El caso también refleja un debate más amplio dentro de la industria tecnológica. Dario Amodei, CEO de Anthropic, ha advertido en diversas ocasiones sobre los riesgos que implica el uso de la inteligencia artificial en operaciones letales autónomas y en sistemas de vigilancia doméstica. Su postura –más cercana a la regulación que a la expansión ilimitada– lo ha distanciado de otros líderes del sector y ha provocado fricciones con quienes abogan por un enfoque más flexible para acelerar la adopción de estas herramientas.
Para el Pentágono, sin embargo, la IA parece ofrecer soluciones y ventajas en el procesamiento de datos, la planificación operativa y la velocidad de análisis. No es casualidad que el Departamento de Guerra ya esté trabajando con varias compañías de la industria para adaptar modelos capaces de asistir a millones de tropas en tareas como la revisión de documentos, la generación de informes y el apoyo a las investigaciones.
