Un creciente número de municipios en los Países Bajos están mostrando interés en la construcción de pequeñas centrales nucleares, un cambio significativo que se ha visto impulsado por los recientes resultados electorales que favorecieron al PVV y al BBB. Esta nueva tendencia representa una potencial inflexión en la política energética del país.
El municipio de Opmeer se encuentra actualmente en conversaciones con dos candidatos para la realización de una pequeña central nuclear, lo que demuestra el interés concreto que existe a nivel local.
Sin embargo, no todos los municipios comparten este entusiasmo. Según la Stichting Laka, muchos ayuntamientos no están interesados en albergar una central nuclear, siendo Rotterdam, Voorne y Westland las excepciones notables.
