Diversos análisis de medios internacionales coinciden en que Vladimir Putin está perdiendo el control sobre Rusia, una situación cuyas señales ya resultan evidentes. Según reportes de The Economist y Meduza, el mandatario ruso enfrenta un debilitamiento progresivo de su autoridad.
Un fracaso estratégico en el campo de batalla
La gestión del conflicto bélico ha sido un factor determinante en este declive. De acuerdo con TSN, el plan original de Putin no funcionó, lo que ha provocado que Rusia pierda la ventaja estratégica que ostentaba inicialmente en la guerra. En una línea similar, The Times sostiene que la guerra se ha transformado en una auténtica «trampa estratégica» para el presidente.

De la ambición a la destrucción interna
El anhelo de Putin por restaurar la grandeza de Rusia parece haber tenido el efecto contrario. Un análisis detallado del Wall Street Journal (WSJ) advierte que, en su búsqueda de una Rusia poderosa, el mandatario terminó destruyendo el propio país, conduciéndolo hacia un «estancamiento doloroso».
