El primer ministro libanés, Nawaf Salam, acusó a Israel de cometer crímenes de guerra tras un ataque aéreo que mató a una periodista y hirió a otra en el sur del Líbano el miércoles. El ataque mató a Amal Khalil, quien trabajaba para el periódico libanés Al-Akhbar, e hirió a la fotógrafa freelance Zeinab Faraj. Según funcionarios libaneses, las dos periodistas buscaban refugio en una casa después de que un ataque inicial alcanzara el vehículo frente a ellas, matando a dos hombres no identificados. Los funcionarios también acusaron a las Fuerzas de Defensa de Israel (IDF) de atacar intencionalmente una ambulancia marcada que intentaba llegar a las periodistas en la aldea de Tayri. El IDF negó que estuviera impidiendo que los equipos de rescate llegaran al área y dijo que no atacó a periodistas.
Según testigos y autoridades libanesas, los rescatistas que intentaban ayudar a Amal Khalil fueron bloqueados por una granada de sonido israelí mientras intentaban acceder al edificio donde ella estaba sepultada bajo los escombros. La fotógrafa Zeinab Faraj fue rescatada y presentaba una herida en la cabeza. Más tarde, los equipos de defensa civil encontraron el cuerpo de Khalil bajo los escombros. En total, los ataques israelíes mataron a cinco personas ese día, incluyendo a Khalil, a pesar del alto el fuego en vigor.
El primer ministro Salam declaró que atacar a periodistas, obstruir el acceso de equipos de ayuda y atacar nuevamente sus ubicaciones tras la llegada de esos equipos constituye un crimen de guerra. Añadió que el Líbano «no escatimará esfuerzos» para perseguir estos crímenes ante los organismos internacionales competentes. El IDF, en un comunicado, afirmó que «no ataca a periodistas y actúa para mitigar el daño a ellos manteniendo la seguridad de sus tropas», y dijo haber identificado dos vehículos que «habían salido de una estructura militar utilizada por Hezbolá».
En desarrollos relacionados, se informó que la condición de Zeinab Faraj se estabilizó tras una cirugía completada, aunque no se proporcionaron detalles médicos adicionales en las fuentes consultadas. Asimismo, se mencionó que el presidente libanés monitorea la situación de periodistas detenidos y que el ejército libanés intervino para rescatar a periodistas atrapados mediante mediación estadounidense con la parte israelí, aunque estos últimos puntos no se desarrollaron con información específica en las fuentes permitidas para este informe.
