Los trabajadores de servicios domésticos –aquellos que brindan atención, inspecciones o reparaciones dentro de hogares privados– a menudo carecen de licencia por enfermedad remunerada, lo que convierte la enfermedad en un riesgo financiero directo. Una nueva investigación de la Facultad de Salud Pública de la Universidad George Mason sugiere que la licencia por enfermedad remunerada debe entenderse no solo como un beneficio para el empleado, sino como una intervención preventiva para la salud.
En el estudio, liderado por la profesora asistente de enfermería Suyoung Kwon, se vinculó la licencia por enfermedad remunerada con un menor riesgo percibido de infección, una reducción del estrés laboral y una mayor satisfacción laboral. Durante los primeros meses de la COVID-19, el equipo de investigación encuestó a más de 1.600 trabajadores de servicios domésticos en Corea del Sur, incluidos enfermeros a domicilio, cuidadores de niños, técnicos de reparación de electrodomésticos e inspectores de medidores de gas.
Es importante destacar que los trabajadores informaron que su mayor nivel de estrés no se produjo después de un diagnóstico confirmado de COVID, sino durante el período en que decidían si presentarse enfermos al trabajo o quedarse en casa.
«La licencia por enfermedad remunerada puede funcionar como un equipo de protección personal o una vacunación para los trabajadores en puestos de alto contacto», afirmó Kwon. «Reduce la exposición antes de que ocurra el daño».
El estudio fue publicado en la revista Journal of Occupational and Environmental Medicine.
Hallazgos del estudio
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Los trabajadores con licencia por enfermedad remunerada informaron un riesgo significativamente menor de exposición a la COVID-19 en comparación con aquellos con licencia no remunerada o sin licencia.
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Un mayor riesgo percibido de infección se asoció con un mayor estrés laboral, lo que a su vez predijo una menor satisfacción laboral. La licencia por enfermedad remunerada interrumpió esa cadena.
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Los trabajadores sin acceso a licencia por enfermedad experimentaron tanto caídas directas como indirectas en la satisfacción laboral, lo que sugiere daños compuestos cuando los trabajadores carecen de una red de seguridad.
Por qué es importante
Muchos trabajadores de servicios domésticos ingresan a múltiples hogares privados cada día. Cuando la licencia por enfermedad remunerada solo está disponible después de un diagnóstico documentado (como una prueba positiva de COVID-19), los trabajadores se enfrentan a una elección de alto riesgo durante su período más contagioso: perder ingresos o arriesgarse a exponer a otros.
Los investigadores sostienen que la licencia por enfermedad remunerada debe tratarse como un mecanismo preventivo que permita a los trabajadores quedarse en casa cuando aparezcan los primeros síntomas, antes del diagnóstico o la transmisión. A medida que los responsables políticos revisan las lecciones de la pandemia y se preparan para futuras emergencias de salud pública, este estudio sugiere que ampliar la licencia por enfermedad remunerada no solo es una protección para los trabajadores, sino también una estrategia de prevención a nivel de población.
