Nueva York (EFE).- El precio del petróleo intermedio de Texas (WTI) descendió un 5,28% este lunes, aunque se mantiene por encima de los 90 dólares por barril, en un contexto de incertidumbre persistente por la posible interrupción del estrecho de Ormuz.
Al cierre de la sesión del lunes, los contratos de futuros para el mes de abril restaron 5,21 dólares al precio anterior, situándose en 93,50 dólares el barril.
El WTI ha alcanzado máximos no vistos desde 2022 tras los bombardeos de Estados Unidos e Israel a Irán, y la escalada del conflicto a países de la región donde Washington tiene presencia militar. La semana pasada, el crudo de Texas superó brevemente la barrera de los 100 dólares.
Incertidumbre por el precio del petróleo debido a la situación en Ormuz
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró este lunes que el nuevo líder supremo de Irán, Mojtaba Jameneí, hijo del fallecido Alí Jameneí, podría haber muerto, y afirmó desconocer quién está actualmente al mando del país.
El primer pronunciamiento de Jameneí como líder supremo fue un comunicado emitido el jueves pasado, en el que, sin mostrarse públicamente, instó a mantener cerrado el estrecho de Ormuz, lo que provocó un aumento significativo en el precio del crudo.
Aproximadamente el 20% del petróleo mundial y una parte significativa de los minerales estratégicos transitan por el estrecho de Ormuz, controlado por Irán.
«Un futuro muy malo»
Para contrarrestar un posible cierre de Ormuz, Trump advirtió que la OTAN se enfrentaría a «un futuro muy malo» si los países aliados no colaboran para garantizar el paso seguro de los buques por esta vía estratégica para la economía global.
La alta representante de la Unión Europea (UE) para Asuntos Exteriores y Seguridad, Kaja Kallas, respondió que el estrecho de Ormuz está «fuera del ámbito de actuación de la OTAN», pero que la UE está explorando opciones con la ONU para asegurar su navegabilidad.

Paralelamente, Estados Unidos autorizó a varios países a adquirir crudo ruso sancionado que ya estaba en tránsito, como parte de los esfuerzos para evitar una crisis energética. Esta medida se suma a otras acciones, como la liberación de 400 millones de barriles de petróleo al mercado, la mayor intervención de este tipo en la historia, por parte de los países miembros de la Agencia Internacional de la Energía (AIE).
