Un club de pickleball en el Reino Unido, fundado por la voluntaria de Pickleball England, Christina Barham, se destaca por su carácter inclusivo, buscando que nadie se sienta excluido.
Según Barham, “lo primero que se ve son muchas caras sonrientes. Es un deporte divertido, adictivo, accesible y fácil de practicar”.
La accesibilidad del pickleball es notable. Barham relata que incluso pudo practicarlo a pesar de una lesión de espalda. “Es un gran deporte para aquellos que no tienen total movilidad. Hay gente de todas las edades, personas que se han sometido a operaciones de cadera, y personas con diferentes tipos de cuerpo”, explica.
Barham aprendió este deporte en Florida de una instructora de 83 años.
El pickleball está experimentando un auge significativo. Actualmente, se estima que alrededor de 55.000 personas lo practican en el Reino Unido, convirtiéndolo en el deporte de más rápido crecimiento en el mundo occidental, según Barham.
Si bien Estados Unidos cuenta con cientos de canchas gratuitas, el Reino Unido aún está en proceso de desarrollo en este aspecto, aunque avanzando constantemente.
A pesar de la creciente cantidad de clubes en todo el Reino Unido, Barham observa que algunos miembros se unen sin conocer a nadie. Sin embargo, destaca la calidez de la comunidad: “La comunidad es muy acogedora: cada semana se unen nuevos jugadores y siguen regresando”.
