El Ministerio Público italiano ha solicitado una pena de cadena perpetua contra un hombre de 28 años originario de Middelburg, Países Bajos, por su presunta responsabilidad en un incendio mortal ocurrido en septiembre de 2024 dentro de un almacén de muebles en Milán. Según la acusación, el incendio fue intencionalmente provocado y resultó en la muerte de tres jóvenes de origen chino que se encontraban durmiendo en el interior del edificio, además de la pérdida de un perro que también se encontraba en el lugar.
La fiscalía sostiene que el acusado sabía que había personas dentro del almacén al momento de provocar el fuego. Asimismo, indica que actuó bajo encargo de una pareja china, con quien había mantenido contacto previo durante un periodo de reclusión en una prisión belga, donde él estuvo detenido por robo de vehículo y ellos por delitos relacionados con el narcotráfico.
Según las investigaciones, la pareja habría contratado al hombre neerlandés para cobrar una deuda de aproximadamente 40.000 euros, considerando que su participación como extranjero a la comunidad china dificultaría que la investigación apuntara directamente hacia ellos. Sin embargo, esta estrategia no tuvo el efecto esperado, ya que las autoridades lograron vincularlo al caso mediante interceptaciones telefónicas y otras pruebas.
El Ministerio Público italiano también ha solicitado una pena de cadena perpetua contra los miembros de la pareja china por su presunta participación como instigadores del crimen. Durante el proceso, el acusado ha negado rotundamente su implicación en el incendio, afirmando que es inocente y expresando su deseo de ser extraditado a Italia para enfrentar el proceso, pese a que autoridades judiciales neerlandesas inicialmente se opusieron a dicha medida.
Actualmente, el hombre se encuentra detenido en la prisión de San Vittore en Milán, descrita por corresponsales como uno de los penales más superpoblados y de condiciones más duras del país, con una ocupación que supera casi el 200 por ciento de su capacidad oficial.
