¿Olvídate de las vitaminas caras? Un snack económico de la tienda de comestibles podría rejuvenecer tu cerebro.
Si piensas en alimentos buenos para el cerebro, probablemente imagines suplementos caros, pescado graso o bayas exóticas de tiendas naturistas. Pero, según una innovadora investigación del Maastricht UMC+, no es necesario complicarse. La clave para un cerebro más ágil podría estar simplemente en la sección de snacks del supermercado, justo al lado de las patatas fritas y los aperitivos salados.
Hablamos del cacahuete. Sí, es verdad. Esa legumbre común que a menudo consumes sin pensar durante un partido de fútbol o una fiesta de cumpleaños. Los investigadores hicieron que un grupo de adultos mayores sanos comieran un puñado de cacahuetes todos los días durante cuatro meses. Los resultados fueron sorprendentes y ofrecen esperanza a cualquiera que tema volverse olvidadizo.
Un impulso para tus vasos sanguíneos
Los participantes en el estudio, todos entre 60 y 75 años, comieron unos 60 gramos de cacahuetes diariamente. Después de 16 semanas, se descubrió que el flujo sanguíneo en sus cerebros había mejorado significativamente. Casi un 4 por ciento más de sangre fluía hacia las partes importantes del cerebro. Aunque pueda parecer un pequeño porcentaje, en el mundo médico es enorme. Normalmente, ese flujo sanguíneo disminuye un poco cada año a medida que envejeces.
Y eso no fue todo. Su memoria también mejoró de forma medible. Obtuvieron casi un 6 por ciento más en pruebas en las que debían recordar palabras. Parece que las sustancias del cacahuete, como aminoácidos y ácidos grasos específicos, ayudan a mantener los vasos sanguíneos más anchos y flexibles. Esto permite que tu cerebro reciba más oxígeno y nutrientes, lo que ayuda a que funcione mejor.
Elige la variedad correcta
Antes de que te entusiasmes y abras una bolsa de frutos secos o cacahuetes cubiertos de una gruesa capa de chocolate, hay una condición muy importante. Los investigadores utilizaron cacahuetes sin sal que aún conservaban su piel. Esa capa roja y parecida al papel es crucial para el efecto.
En esa piel hay fibras y antioxidantes adicionales que potencian el efecto. Los cacahuetes salados pueden ser más sabrosos, pero toda esa sal aumenta la presión arterial, lo que anula el efecto positivo en los vasos sanguíneos. Entonces, ¿quieres hacerle un favor a tu cerebro? Compra la bolsa más barata de cacahuetes sin sal, evita los recubrimientos de azúcar y come un puñado todos los días. Tu memoria te lo agradecerá.
