Existen parásitos que requieren de sangre para reproducirse y que representan una amenaza tanto para los seres humanos como para los perros, pudiendo provocar la piroplasmosis o la enfermedad de Lyme.
Enfermedad de Lyme
Esta patología es causada por la bacteria del complejo Borrelia burgdorferi sensu lato y se transmite a través de la picadura de una sola garrapata. Se distribuye en diversas zonas, aunque existen disparidades geográficas, y los síntomas suelen aparecer entre 3 y 30 días después de la picadura.
Los síntomas incluyen fiebre, escalofríos, fatiga, vómitos y pérdida de apetito. Esta enfermedad infecciosa rara vez es mortal y su tratamiento requiere una visita médica para la administración de antibióticos.
Piroplasmosis
La piroplasmosis es provocada por la introducción de una babesia o piroplasme, transmitida también por la picadura de una sola garrapata. En Francia, se encuentra en todo el territorio, aunque los casos son más frecuentes en el sur. Esta enfermedad tiene un periodo de incubación de entre 7 y 21 días.
Entre sus síntomas destacan el abatimiento, la pérdida de apetito, la anemia severa, los vómitos, la fiebre y una coloración anormal de la orina. A diferencia de la enfermedad de Lyme, la piroplasmosis puede ser mortal. El tratamiento más eficaz, siempre que se detecte a tiempo, consiste en una visita veterinaria y la aplicación de una o varias inyecciones de antibióticos.
