Investigaciones recientes han revelado que la dinámica de nuestro planeta es mucho más profunda de lo que se creía. Científicos han logrado crear la imagen más detallada hasta la fecha de la capa situada a 2,900 kilómetros (1,800 millas) bajo la superficie terrestre, justo donde el manto se encuentra con el núcleo.
Placas tectónicas en las profundidades del núcleo
Utilizando los registros de más de 5,300 terremotos, los investigadores descubrieron que placas tectónicas antiguas descienden hasta esta profundidad extrema. Una vez allí, estas placas no desaparecen, sino que se aplanan contra el núcleo y se desplazan lentamente hacia los lados.
Este movimiento es fundamental para el funcionamiento interno de la Tierra, ya que estas placas actúan como motores que impulsan flujos en el interior profundo del planeta, deformando la estructura del manto desde adentro.
Este hallazgo permite comprender mejor cómo la materia se recicla en las profundidades terrestres y cómo la interacción entre el manto y el núcleo influye en la geología global.
