Según un reciente sondeo de Ifop, cerca de cuatro millones de franceses han dejado de comprar productos de higiene debido a un presupuesto demasiado ajustado. Este fenómeno, impulsado principalmente por la crisis del carburante, afecta gravemente el poder adquisitivo de muchas familias.
El estudio revela que el 43 % de la población francesa y hasta el 60 % de los hogares monoparentales están reduciendo la compra de artículos esenciales como dentífrico, gel de ducha, protección higiénica o desodorante.
Ante esta situación, Mourad Boujellal expresó su sorpresa por la aparente calma de los ciudadanos, advirtiendo que esta tranquilidad podría preceder a una gran explosión social: «Estoy bastante stupéfait par le calme des Français. Et je me dis que ce calme est juste avant une énorme tempête. Je pense qu’on va avoir un truc, à côté, 1789 ça sera Intervilles. Quand ça va péter, et ça va péter, c’est sûr, ça va être terrible par l’exaspération monte chez les Français”.
Además, desde su centro logístico en Artenay, la asociación Dons solidaires ha hecho un llamado urgente a la movilización para combatir la precariedad higiénica y apoyar a quienes no pueden acceder a estos productos básicos.
La creciente preocupación por el costo de la energía y los combustibles está obligando a muchos hogares a tomar decisiones difíciles, priorizando gastos como el desplazamiento sobre la higiene personal, lo que expertos advierten podría tener consecuencias sociales significativas si no se abordan a tiempo.
