La escena de la lírica mundial suele caracterizarse por su formalidad y elegancia, lo que explica el desconcierto que generó un reciente episodio en el ámbito institucional. Durante un acto relacionado con este entorno, la aparición del alcalde de Girona, Lluc Salellas, llamó poderosamente la atención de los presentes.
Lejos de optar por un protocolo acorde a la solemnidad que habitualmente rodea a estos eventos de talla internacional, el edil se presentó vistiendo ropa de calle. Este atuendo, considerado por muchos como impropio para la investidura y el contexto del encuentro, se convirtió rápidamente en el foco de los comentarios entre los asistentes.
