La mudanza de la oficina de la ex Jefa del Ejecutivo de Hong Kong, Carrie Lam, ha generado un intenso debate en el Consejo Legislativo debido a los costes de remodelación y el gasto público asociado.
Cuestionamientos por «decoración de lujo»
Durante una reunión del Comité de Finanzas, el legislador Lee Tsz-king cuestionó el gasto de aproximadamente 2,8 millones de dólares de Hong Kong destinado a la mudanza y remodelación de la oficina de Lam, quien se trasladó el año pasado desde Admiralty hacia el piso 23 del edificio del Departamento de Inmigración en Wan Chai. Lee describió este gasto como una «decoración de lujo», argumentando que, al tratarse ya de un edificio gubernamental, el monto resultaba excesivo.
Ante estas críticas, la Directora de la Oficina de Administración, Wu Kong-mei, defendió la inversión asegurando que las obras fueron «las más sencillas y básicas», destacando además que se utilizó mobiliario antiguo para equipar el espacio.
Ahorro en alquiler y presupuesto anual
A pesar de la controversia por la remodelación, la Oficina de Administración señaló que el presupuesto revisado para la oficina durante el último año fue de 3,75 millones de dólares de Hong Kong. Esta cifra representa una reducción real de 5,79 millones de dólares en comparación con el ejercicio anterior, un ahorro atribuido principalmente a la eliminación del pago de alquiler al trasladarse a una propiedad del gobierno.
En relación con la actividad de la ex mandataria, se informó que Carrie Lam asistió a aproximadamente 650 actividades protocolarias durante el año pasado.
Justificación del apoyo institucional
Wu Kong-mei subrayó que los ex Jefes del Ejecutivo desempeñan una labour fundamental y no remunerada para la ciudad. Según la funcionaria, estos ex mandatarios utilizan sus redes de contactos a alto nivel, tanto en China continental como a nivel internacional, para continuar «contando la historia de Hong Kong».

La administración enfatizó que el apoyo brindado es mínimo, ya que cada ex Jefa del Ejecutivo cuenta únicamente con el soporte de tres personas, incluyendo un secretario y un oficial administrativo.
Críticas a la gestión a largo plazo
Por su parte, el legislador Zhuang Haofeng advirtió que el modelo actual de asignar oficinas y personal individual a cada ex mandatario supondrá una carga financiera creciente para el erario público. Zhuang señaló que el gobierno ha ignorado las recomendaciones de un informe publicado en 2005, el cual sugería la implementación de oficinas compartidas para todos los ex Jefes del Ejecutivo y una revisión periódica de estos arreglos.
