Polémica en Italia por la denegación de fondos públicos al documental sobre Giulio Regeni
Una fuerte controversia ha estallado en Italia tras la decisión de denegar el financiamiento público al documental «Giulio Regeni, tutto il male del mondo». La obra, dirigida por Simone Manetti y galardonada con el Nastro della Legalità 2026, fue considerada no merecedora de ayudas estatales por los expertos designados por el ministro Alessandro Giuli.
Esta resolución ha provocado la dimisión inmediata de figuras clave dentro de la Comisión encargada de asignar los subsidios selectivos al cine. Entre los renunciantes se encuentran el reconocido crítico cinematográfico Paolo Mereghetti, integrante de la segunda sección de la Comisión (responsable de guiones para cine, televisión, web y cortometrajes), y Massimo Galimberti, consultor editorial y story editor que formaba parte de la primera sección, dedicada a producciones para televisión, cine y autores jóvenes.
Al justificar su salida, Galimberti señaló una «incompatibilidad ambiental» relacionada con el enfoque de los procedimientos y los criterios de análisis y evaluación de los proyectos. Aunque expresó su respeto por la profesionalidad de sus colegas, subrayó que existen modalidades de evaluación en las que no se reconoce y que reflejan una cultura con la que no coincide.
La situación ha trascendido al ámbito político. El Partido Democrático ha presentado una interpelación parlamentaria dirigida al ministro Giuli, con la secretaria Elly Schlein como primera firmante, con el objetivo de que el Gobierno esclarezca las razones exactas por las cuales el documental sobre Giulio Regeni quedó excluido de los fondos públicos.
