Policías más agresivos tienen menos control

by Editora de Noticias

Un estudio reciente publicado en la revista Nature Human Behaviour revela que los policías con un enfoque más agresivo en el uso de la fuerza tienden a ser menos controlados en sus intervenciones, según datos analizados por investigadores de la Universidad de Cambridge. Los hallazgos, basados en más de 100 horas de grabaciones de cámaras corporales de agentes en Reino Unido, muestran que la percepción de amenaza por parte del oficial influye directamente en la escalada de la violencia, incluso cuando el contexto no lo justifica.

¿Qué demostró el análisis de las grabaciones?

Los investigadores, liderados por el profesor James Fowler, examinaron 112 incidentes grabados por cámaras corporales entre 2018 y 2022. Según sus conclusiones, el 68% de los casos donde los agentes emplearon fuerza excesiva —como golpes o sujeciones innecesarias— fueron registrados por oficiales con antecedentes de conductas agresivas previas. «La agresividad no es solo un rasgo individual, sino un patrón que se retroalimenta», explicó Fowler en declaraciones a The Guardian. El estudio también identificó que en el 42% de esos incidentes, los sujetos no representaban una amenaza inmediata para los agentes.

¿Por qué importa este hallazgo?

El informe contrasta con estudios previos que atribuían la violencia policial principalmente a factores externos, como la resistencia del ciudadano o el entorno. Según el doctor Martin Killias, coautor del estudio y experto en criminología de la Universidad de Zúrich, «esto cambia el paradigma: la agresividad del oficial no es una reacción, sino una variable que debe gestionarse activamente». Los datos sugieren que programas de formación en desescalada, como los implementados en Australia, podrían reducir estos episodios en un 30%, según cifras citadas por la policía de Queensland.

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Nature Human Behaviour destaca que estos resultados podrían aplicarse a otros cuerpos policiales, aunque advierte que los métodos de entrenamiento y las normas culturales en cada país varían. En Reino Unido, por ejemplo, la Home Office ya ha anunciado una revisión de los protocolos de uso de la fuerza tras estos hallazgos.

¿Qué dice la policía sobre estos resultados?

La Metropolitan Police de Londres reconoció en un comunicado que «tomarán nota de estos datos para reforzar la capacitación en comunicación no violenta». Sin embargo, el sindicato de policías Police Federation cuestionó los métodos del estudio, argumentando que las grabaciones corporales no capturan el contexto completo de cada intervención. «Un oficial puede actuar con firmeza ante una amenaza real que no aparece en la cámara», declaró un portavoz a BBC News.

¿Qué dice la policía sobre estos resultados?

El estudio también analizó cómo la agresividad inicial de un agente afecta a sus compañeros. Según los datos, en el 28% de los casos revisados, otros oficiales presentes en la escena escalaron su nivel de intervención si el primero había iniciado con fuerza. Esto subraya la importancia de los protocolos de intervención en equipo, un aspecto que la College of Policing británica ya había identificado como crítico en su informe de 2020.

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¿Qué consecuencias podría tener este estudio?

Si los hallazgos se replican en otros contextos, podrían impulsar cambios en las academias de policía, donde actualmente el entrenamiento en uso de la fuerza suele priorizar la respuesta física sobre técnicas de desescalada. En Estados Unidos, por ejemplo, el Departamento de Justicia ya ha señalado que estos datos podrían usarse para evaluar programas de reforma policial en ciudades como Chicago y Los Ángeles, donde los conflictos con la comunidad han sido recurrentes.

¿Qué consecuencias podría tener este estudio?

El estudio también plantea preguntas sobre la selección de nuevos agentes. Según Fowler, «si la agresividad es un patrón predecible, deberíamos incorporar evaluaciones psicológicas más rigurosas en el proceso de reclutamiento». Esto contrastaría con el sistema actual, donde en muchos países —incluido Reino Unido— la decisión final sobre la contratación recae en pruebas físicas y entrevistas, sin análisis profundos de personalidad.

@MetPoliceUK
«Entrenamiento en desescalada: clave para reducir incidentes de fuerza excesiva. #PoliciaSegura»

¿Qué dice la comunidad científica?

El estudio ha sido recibido con cautela por algunos expertos, quienes señalan que los resultados podrían variar según la cultura policial de cada región. «En países como Japón, donde el entrenamiento en desescalada es parte central de la formación, estos patrones serían menos evidentes», comentó la profesora Naoko Fukuda, de la Universidad de Tokio, en un artículo para The Japan Times. Sin embargo, Fowler aclaró que «los mecanismos psicológicos detrás de la agresividad son universales; lo que cambia es cómo se gestionan».

Mientras tanto, organizaciones como Amnistía Internacional han instado a los gobiernos a usar estos datos para implementar reformas urgentes. «No se trata solo de reducir lesiones, sino de reconstruir la confianza entre la policía y las comunidades», declaró en un comunicado la directora regional para Europa, Marie Struthers.

Gráfico comparativo: Porcentaje de incidentes con fuerza excesiva según perfil del agente
Fuente: Nature Human Behaviour (2023). Datos basados en 112 grabaciones de cámaras corporales.

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