El ministro australiano de Asuntos Sociales, Andrew Giles, acusó este martes al gobierno Laborista de «1,000 días de daño» en la reforma de regulación de apuestas, mientras los Verdes criticaron los recortes al programa NDIS como «dejar a las personas sin apoyo». Las declaraciones se produjeron durante un debate parlamentario en Canberra, donde el oficialismo enfrenta crecientes presiones por su manejo de dos temas clave: el aumento de la adicción al juego en el país y los ajustes al esquema de discapacidad.
¿Qué dijo Ryan sobre el fracaso en la reforma de apuestas?
El diputado opositor Tim Ryan, del Partido Liberal, denunció que el gobierno de Anthony Albanese ha incumplido promesas clave en materia de apuestas, un problema que, según datos oficiales, afecta a más de 1.6 millones de australianos. «No hay avances reales en la protección de los jugadores más vulnerables», afirmó Ryan, citando un informe del Consejo de Apuestas Responsables que señala un aumento del 15% en las apuestas en línea desde 2022.

El ministro Giles respondió que el gobierno ha presentado un proyecto de ley para endurecer las normas, pero reconoció retrasos. «Reconocemos los desafíos, pero la solución requiere consenso», dijo, sin mencionar plazos concretos. Mientras, el senador Labor Matt Thistlethwaite defendió los avances en publicidad y horarios de juego, aunque admitió que «falta más acción en la prevención de adicciones».
¿Por qué los Verdes atacan los recortes al NDIS?
Los Verdes acusaron al gobierno de «abandonar» a las personas con discapacidad con los ajustes al National Disability Insurance Scheme (NDIS), el programa que cubre servicios esenciales. Según la senadora Jordon Steele-John, los cambios propuestos —que incluyen límites a los gastos por participante— dejarán a muchos «sin opciones de apoyo». «Es una política que prioriza el ahorro sobre los derechos», declaró Steele-John, citando un estudio de la Universidad de Melbourne que advierte sobre un aumento del 30% en las listas de espera para terapias.

El gobierno Laborista argumenta que los ajustes son necesarios para garantizar la sostenibilidad del programa, cuyo presupuesto supera los AUD 38,000 millones anuales. Sin embargo, la oposición Liberal ya anunció que presentará una moción para revertir los recortes en el próximo debate parlamentario.
¿Qué sigue en el debate parlamentario?
El primer ministro Albanese ha convocado una reunión urgente con líderes de partidos para buscar un acuerdo en ambas cuestiones. Mientras, el sector de apuestas presiona con anuncios de campañas publicitarias que, según la industria, podrían generar AUD 1,200 millones en ingresos fiscales anuales. Los Verdes, por su parte, han convocado protestas fuera del Parlamento para este jueves.
El conflicto refleja tensiones internas en el gobierno Laborista, que enfrenta elecciones en 2025 y debe equilibrar promesas sociales con la presión fiscal. Según encuestas citadas por el diario The Sydney Morning Herald, el 68% de los votantes considera las apuestas y el NDIS como «prioridades urgentes», pero solo el 32% aprueba el manejo del gobierno en estos temas.
¿Cómo reacciona la industria de apuestas?
Las empresas del sector, representadas por la Australian Gambling Research Centre, advirtieron que los retrasos en la reforma podrían llevar a una «perdida de confianza» en las regulaciones. «Las apuestas en línea crecen un 8% anual, pero sin cambios legales, el riesgo de adicción también aumenta», declaró su directora, Sarah Whitlam, en un comunicado.

Mientras, el gobierno estudia un impuesto del 10% a las ganancias de las casas de apuestas, una medida que generaría AUD 500 millones adicionales para el NDIS, según cálculos de la Tesorería. Sin embargo, la oposición Liberal ya rechazó la propuesta, argumentando que «ahuyentaría inversiones».
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