Polonia refuerza los controles fronterizos para proteger la seguridad alimentaria, en un contexto de creciente competencia en el mercado agrícola de la Unión Europea. La medida, anunciada el 23 de enero por la oficina comercial vietnamita en Polonia, responde a la posible firma de un acuerdo de libre comercio entre la UE y el bloque Mercosur, así como a las negociaciones en curso con Tailandia, Malasia y otros países.
La Agencia Polaca para el Control de Calidad de Productos Agrícolas y Alimenticios (IJHARS) realiza anualmente alrededor de 80.000 inspecciones en la frontera para verificar la calidad de los productos importados de países fuera de la UE. Estas inspecciones han resultado en la detección de numerosos envíos que no cumplen con las regulaciones polacas, lo que ha llevado a su destrucción o reexportación.
Entre las infracciones más comunes se encuentran el etiquetado incorrecto (falta de información en polaco, listas de ingredientes incompletas o inexactas, fechas de caducidad imprecisas), la contaminación por moho y la presencia de aditivos prohibidos.
En 2025, IJHARS inspeccionó y retuvo 8 envíos procedentes de Vietnam, incluyendo pimienta, mangos secos, canela, leche de coco y cubos de especias, debido a que no cumplían con los estándares de higiene, calidad y etiquetado. Más recientemente, en enero de 2026, se inspeccionaron 52.716 latas de agua de coco con sabor a piña vietnamita en Gdansk, lo que resultó en la prohibición inmediata de su importación debido a la presencia de aditivos no autorizados y errores de etiquetado.
IJHARS está considerando nuevas regulaciones que permitirían la inspección de envíos más pequeños, de menos de 100 kg, para evitar que se pasen por alto posibles fuentes de productos no conformes. La oficina comercial vietnamita en Polonia ha aconsejado a las empresas exportadoras que refuercen sus controles de calidad para mantener la reputación de los productos agrícolas vietnamitas en el mercado polaco, ya que las devoluciones de mercancías no solo generan pérdidas financieras, sino que también dañan la imagen internacional de las marcas vietnamitas.
