Un nuevo mandril – con un costo aproximado de 260€ – ha generado una reacción inesperada por parte de la dirección de la empresa. Según fuentes internas, el jefe, al observar el equipo, comentó: «ooooh, die ist am Arsch. Dann haben wir halt eine weniger» (aproximadamente traducido como «ooooh, está defectuoso. Entonces tendremos uno menos»).
Esta declaración sugiere una posible reducción en el inventario o una reevaluación de la inversión en este tipo de herramienta, aunque no se han proporcionado detalles adicionales sobre las implicaciones financieras o estratégicas de esta decisión.
