La terapia antirretroviral ha revolucionado el tratamiento del VIH, permitiendo a las personas infectadas vivir una vida larga y saludable. Sin embargo, tradicionalmente, este tratamiento ha requerido la toma continua de medicamentos para controlar el virus. Investigaciones recientes sugieren que, en ciertos casos, la remisión a largo plazo sin necesidad de medicación continua podría ser posible.
Según el Dr. Manun Lheechaowong, especialista en enfermedades respiratorias del Hospital Vichaiyut, si se detecta la infección por VIH y se inicia el tratamiento antirretroviral rápidamente, dentro de las primeras semanas después de la infección, y se mantiene un tratamiento adecuado durante un período prolongado, existe la posibilidad de que el paciente alcance una “cura funcional”. Esto significa que el cuerpo puede controlar la replicación del virus sin la necesidad de tomar medicamentos diariamente, aunque no implica la eliminación completa del virus del organismo.
A nivel mundial, se han documentado casos de pacientes que han logrado esta remisión funcional, manteniendo la interrupción del tratamiento durante más de 10 años. Estos casos se han reportado en países como Francia, Suiza y Estados Unidos.
El Dr. Lheechaowong ha compartido el caso de un paciente tailandés de 62 años, el primero y único en Tailandia bajo su cuidado, que ha logrado esta remisión. El paciente contrajo el VIH hace 30 años y comenzó el tratamiento antirretroviral inmediatamente después del diagnóstico. Después de 11 años de tratamiento continuo, el paciente decidió interrumpirlo sin consultar a su médico. Siete años después, regresó para un chequeo y, sorprendentemente, se encontró que su carga viral era indetectable y sus niveles de CD4 eran normales, a pesar de no estar tomando medicamentos. Tras 19 años sin tratamiento, los análisis de sangre continúan mostrando ausencia de virus, aunque los anticuerpos anti-VIH siguen siendo positivos.
Es importante destacar que otros pacientes que han interrumpido el tratamiento antirretroviral por su cuenta han experimentado un resurgimiento de la carga viral. Además, la interrupción no supervisada puede llevar a la resistencia a los medicamentos, lo que podría requerir el uso de fármacos más costosos. Por lo tanto, los médicos no recomiendan la interrupción del tratamiento sin una evaluación previa.
En el caso del paciente tailandés, el Dr. Lheechaowong indica que habría estado de acuerdo con la interrupción del tratamiento hace 19 años, dada la rapidez con la que se inició la terapia antirretroviral después de la infección. Sin embargo, enfatiza la importancia del seguimiento continuo.
