Los precios del petróleo muestran una volatilidad considerable en medio de las crecientes tensiones geopolíticas. Inversores evalúan el impacto de la reciente escalada del conflicto entre Irán y varios países de la región, particularmente los Emiratos Árabes Unidos (EAU), sobre el suministro energético global.
En las últimas horas, se han reportado ataques con drones contra instalaciones clave de la infraestructura energética de los EAU, incluyendo el campo de gas Shah y la Zona Industrial de Fujairah, un importante centro para la exportación de crudo y operaciones de bunkering. Asimismo, un petrolero fue alcanzado cerca del estratégico Estrecho de Hormuz.
Inicialmente, los precios del petróleo mostraron una ligera caída mientras los inversores analizaban la situación. Sin embargo, posteriormente se recuperaron, e incluso experimentaron un aumento del 1% tras la confirmación de nuevos ataques iraníes contra los EAU. El comercio en Asia reflejó esta tendencia alcista.
Las operaciones en el campo de gas Shah, operado por una empresa conjunta entre Abu Dhabi National Oil Co. Y Occidental Petroleum Corp., permanecen suspendidas tras el ataque con dron. Las autoridades de Abu Dhabi han confirmado que no se reportaron heridos.
Además de los ataques a instalaciones energéticas, se informó sobre un incidente que provocó la suspensión temporal de vuelos en el aeropuerto de Dubái, y un ataque con cohete en las afueras de Abu Dhabi que causó la muerte de un ciudadano palestino. Las defensas aéreas de los EAU interceptaron seis misiles balísticos y 21 drones el lunes.
Desde el inicio del conflicto entre Estados Unidos e Israel, e Irán, se estima que Irán ha lanzado más de 1,900 misiles y drones contra los EAU. La situación continúa generando incertidumbre en los mercados energéticos y pone de manifiesto la vulnerabilidad de la infraestructura crítica en la región.
