A partir del 1 de enero de 2026, Trenitalia, la compañía ferroviaria italiana, ha implementado un nuevo sistema de precios dinámicos para sus trenes de alta velocidad, conocidos como “Frecce”. Este sistema ajusta los precios en función de la demanda, incrementándolos en fechas y horarios de alta demanda y reduciéndolos cuando la demanda es menor.
Este modelo, denominado “dinámico” o dynamic pricing, es ya común en otros sectores como el aéreo, hotelero, y en la venta de entradas para eventos deportivos o conciertos, donde se ofrecen descuentos para estimular la demanda en momentos de baja afluencia. Sin embargo, este sistema ha sido criticado por su falta de transparencia, ya que el precio final se calcula en función de la disposición a pagar del cliente.
Tanto el sistema utilizado por las aerolíneas como el recientemente introducido por Trenitalia se basan en algoritmos que analizan en tiempo real la demanda en las diferentes rutas, así como otros factores como los precios de la competencia, la estacionalidad y el comportamiento de los clientes. El objetivo principal es optimizar la ocupación de los trenes, atrayendo pasajeros a las rutas menos solicitadas y evitando que viajen con vagones semivacíos.
Hasta 2025, Trenitalia ofrecía una cuota fija de billetes con descuento en las categorías “Super Economy” y “Economy” para sus trenes de alta velocidad, independientemente de la demanda. A medida que estos billetes se agotaban, quedaban disponibles las tarifas más altas, que generalmente incluyen servicios adicionales como mayor flexibilidad para cambios o cancelaciones. Esta cuota fija de billetes con descuento ya no existe.
En esencia, la estrategia actual favorece la reserva anticipada, ya que es probable que los precios sean más elevados cuanto más cerca de la fecha del viaje se compren los billetes. Italo, el principal competidor de Trenitalia en el sector de la alta velocidad, aún no ha adoptado un sistema de precios dinámicos y mantiene el modelo anterior con cuotas preestablecidas de billetes con descuento.
– Lee también: Quanto costa? È complicato
