Han salido a la luz documentos y una carta de 2023 que revelan que el gobierno húngaro estuvo preparando activamente una misión militar en Chad, a pesar de las negaciones oficiales del Ejecutivo.
Una petición directa del presidente de Chad
En una misiva enviada a Viktor Orbán en 2023, el presidente de Chad solicitó formalmente el despliegue de fuerzas armadas húngaras en su territorio soberano. Según el contenido de la carta, el mandatario chadiano habría estado dispuesto a emplear a los soldados húngaros incluso en intervenciones directas contra grupos terroristas armados.
Planes operativos y presupuestos millonarios
Documentos obtenidos por medios como Telex y 444 contradicen las versiones gubernamentales. El Ministerio de Defensa habría elaborado una propuesta en noviembre del año pasado para extender la autorización de una misión hasta el 31 de diciembre de 2026, lo que indica que la operación podría haberse puesto en marcha este año.
El plan operativo contemplaba el envío inicial de 30 soldados, seguido de un segundo contingente de 200 efectivos. La logística de esta operación se habría presupuestado en 21.000 millones de forintos, aunque otras informaciones señalan que el Ministerio de Defensa calculaba costos superiores a los 27.000 millones de forintos solo para 2026.
Acusaciones y controversias internas
El capitán Szilveszter Pálinkás ha denunciado que la idea de la misión en Chad provino de Gáspár Orbán, hijo del primer ministro. Según el capitán, el proyecto contó con el respaldo del poder político a pesar de que se estimaba una tasa de bajas del 50%, lo que significaría que la mitad de los soldados desplegados no regresarían.
La respuesta del Gobierno
Desde el gobierno, las declaraciones han sido tajantes. El ministro de Defensa, Kristóf Szalay-Bobrovniczky, afirmó a través de Facebook que no existe ninguna misión en Chad ni se enviarán tropas al país, calificando las afirmaciones como «alarmismo bruto».
Por su parte, Viktor Orbán negó que existieran influencias familiares con consecuencias militares y desestimó las declaraciones del capitán, asegurando que los capitanes y tenientes no planifican misiones y calificando a quien sostenga lo contrario de «loco».
Cabe destacar que, en el otoño de 2023, el Parlamento húngaro —con el apoyo de los partidos gubernamentales, LMP y Jobbik— ya había aprobado la posibilidad de iniciar una misión militar en Chad de entre 200 y 400 efectivos.
