El presidente de Líbano, Michel Aoun, ha lanzado duras críticas contra Irán, acusando al gobierno iraní de utilizar al país como una «moneda de cambio» en las negociaciones internacionales con Estados Unidos. En una entrevista exclusiva, el mandatario libanés expresó su rechazo a que su nación sea instrumentalizada en disputas externas.
Las declaraciones de Aoun se producen en un contexto de creciente tensión, marcado por los recientes ataques israelíes en la región. El presidente libanés enfatizó que Líbano no pertenece a Irán, cuestionando directamente la influencia de Teherán en los asuntos internos del país y su estrecha relación con el grupo Hezbollah.
Esta postura ha sido respaldada por otros líderes políticos libaneses, quienes han manifestado su indignación ante la situación. Según lo reportado por diversas fuentes, la clase política en Beirut ha alzado la voz para exigir que se respete la soberanía nacional y para denunciar que el país está siendo empleado como una pieza táctica en las conversaciones sobre el programa nuclear y otros temas geopolíticos entre Teherán y Washington.
La intervención del presidente Aoun destaca por su tono directo, marcando una distancia pública significativa frente a la influencia iraní en un momento de gran inestabilidad. Hasta el momento, las autoridades iraníes no han ofrecido una respuesta oficial a estas acusaciones formuladas por la jefatura del Estado libanés.
