Las recomendaciones actuales para la prevención de enfermedades comunes se centran en una alimentación basada principalmente en plantas, rica en verduras, frutas, cereales integrales, legumbres y frutos secos. Según lo presentado por Smollich, esta es la base fundamental para una buena salud.
Es importante moderar el consumo de carne, grasas saturadas y sal, y evitar en la medida de lo posible las grasas trans, el azúcar añadido y la carne procesada. En cuanto al alcohol, la recomendación ha cambiado de “consumo moderado” a “ninguno”, no porque pequeñas cantidades sean perjudiciales, sino porque no es posible establecer científicamente un límite de consumo seguro, explica Smollich.
Puede encontrar más información sobre este cambio en las recomendaciones sobre el consumo de alcohol en este enlace.
