El príncipe Gabriel de Bélgica, de 22 años, se ha convertido en una figura clave para la monarquía belga, combinando su imagen pública con una preparación militar rigurosa. Hijo mayor del rey Felipe y la reina Matilde, ocupa actualmente el segundo lugar en la línea de sucesión al trono, detrás de su hermana mayor, la duquesa de Brabante, Elisabeth.
Según informa HLN, el joven príncipe ha demostrado un compromiso destacado con sus responsabilidades, especialmente en el ámbito militar. Desde 2022, sirve como segundo teniente en las fuerzas armadas belgas, una etapa que forma parte de su formación integral como miembro de la familia real.
Recientemente, participó en una competición nacional de tiro organizada por la defensa, donde representó a la Koninklijke Militaire School (KMS). Junto a su equipo, logró un notable cuarto puesto, un resultado que ha sido destacado como un excelente desempeño para un equipo escolar.
Esta combinación de presencia mediática y disciplina castrense ha llevado a que sea visto no solo como un rostro público atractivo para la monarquía —un «posterboy»— sino también como un activo estratégico y preparado para el futuro de la institución, una suerte de «geheime troef» o baza secreta dentro de la casa real belga.
Su educación incluye pasos por el Colegio San Juan Berchmans, la International School of Bruselas y el National Mathematics and Science College, reflejando una formación académica sólida complementada con su entrenamiento castrense.
