En un giro inesperado y conflictivo, el príncipe Harry se enfrenta ahora a una demanda por difamación interpuesta por Sentebale, la organización benéfica que él mismo cofundó en 2006 en honor a su madre, la princesa Diana de Gales.
Conflictos en la junta y batalla legal
La organización, dedicada a apoyar a niños y jóvenes en el sur de África, específicamente en Botsuana y Lesoto, ha presentado los documentos ante el Tribunal Superior de Londres. La demanda nombra como demandados al Duque de Sussex y a Mark Dyer, un antiguo fiduciario de la entidad.
Según un portavoz de Sentebale, la acción legal responde a una presunta «campaña mediática adversa» coordinada desde el 25 de marzo de 2025. La organización afirma que esta campaña ha provocado interrupciones operativas, daño reputacional a la entidad y a su liderazgo, además de desencadenar una ola de ciberacoso.
El origen de la disputa
La ruptura se produjo en marzo de 2025, cuando el príncipe Harry y su cofundador, el príncipe Seeiso de Lesoto, abandonaron la organización junto con un grupo de fiduciarios. Este movimiento fue el resultado de una disputa boardroom amarga con la presidenta de la organización, la Dra. Sophie Chandauka, quien fue nombrada en 2023.
Se ha reportado que las divisiones internas se vieron exacerbadas por desacuerdos sobre la gestión de la organización, problemas financieros y discrepancias en las estrategias de recaudación de fondos.
Las respuestas de los implicados
A través de un portavoz, el príncipe Harry y Mark Dyer han rechazado «categóricamente» estas afirmaciones, calificándolas de «ofensivas y dañinas». Asimismo, sugirieron que la organización debería centrar sus esfuerzos en las comunidades a las que apoya en lugar de iniciar procesos legales.
Por su parte, los actuales fiduciarios de Sentebale han aclarado que los costes legales de este caso están siendo cubiertos «íntegramente por financiación externa» y que no se han utilizado fondos benéficos para este propósito.
