En Waalwijk, Países Bajos, el partido político VVD (liberales) ha tomado la iniciativa de priorizar a los residentes locales en el acceso a la vivienda social y a las nuevas construcciones. Bajo el lema «Residentes primero», la VVD propone que el 50% de las viviendas sociales y de nueva construcción se reserve exclusivamente para los habitantes del municipio.
Esta propuesta surge como respuesta a la problemática nacional de vivienda y asilo, y busca revertir la situación actual en la que los solicitantes de asilo reciben prioridad en el acceso a la vivienda social, dificultando el acceso a la vivienda para los jóvenes holandeses que buscan independizarse. Milos Boksan, líder de la facción VVD local, argumenta que los jóvenes apenas tienen oportunidades de acceder a una vivienda propia debido a las regulaciones actuales.
La VVD de Waalwijk considera que, desde 2017, los municipios tienen la facultad de modificar las regulaciones de vivienda a través de ajustes en las ordenanzas locales, pero muchos no lo hacen por temor a no cumplir con los objetivos nacionales. Como alternativa a la asignación de viviendas sociales regulares, la VVD propone alojar a los solicitantes de asilo en alojamientos temporales más modestos, como viviendas contenedor, citando el ejemplo de Castricum, donde, según el concejal Paul Slettenhaar, «todos esperan su turno», independientemente de su estatus.
La medida es políticamente sensible, ya que afecta a los acuerdos nacionales sobre la acogida y el alojamiento de refugiados y solicitantes de asilo, y podría generar tensiones entre las políticas municipales y los objetivos nacionales.
