La agencia espacial estadounidense ha informado sobre un problema de salud que afecta a uno de sus astronautas. Si bien las autoridades no han revelado la naturaleza específica de la complicación, han asegurado que el astronauta se encuentra en buen estado.
La situación, aunque no se considera una emergencia, ha motivado una decisión basada en la existencia de un “riesgo persistente”, según comunicaron los responsables de la agencia. No se han proporcionado detalles adicionales sobre este riesgo ni sobre las medidas que se están tomando.
