¡Atención con las celebraciones! Las autoridades han prohibido la compra, venta, posesión, transporte y uso de petardos y fuegos artificiales en todo el archipiélago. La medida, que entró en vigor ayer, martes 16 de diciembre, se extiende hasta el 3 de enero inclusive.
La decisión se tomó debido al riesgo de incendios y lesiones graves que estos productos pueden ocasionar. El decreto aplica tanto en espacios públicos y lugares de reunión, como en los comercios.
Cierre de un puesto de venta
Este miércoles 17 de diciembre, las fuerzas del orden ya actuaron para cerrar un puesto de venta de fuegos artificiales en cumplimiento con la nueva normativa.
Aquellos que infrinjan la prohibición se enfrentarán a sanciones que incluyen multas de hasta 750€ y la confiscación de los productos, según la reglamentación vigente.
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En caso de accidente, lesiones o daños, las multas pueden ascender hasta los 150.000€ y conllevar penas de hasta 10 años de prisión.
La prefectura, a través de un comunicado en redes sociales, recordó que estas medidas tienen como objetivo proteger a la población, prevenir accidentes y garantizar la tranquilidad pública durante las fiestas de fin de año.
