Irán propone un nuevo plan para reabrir el estrecho de Ormuz y poner fin al conflicto con EE.UU.
Teherán ha presentado una propuesta formal a Washington, a través de mediadores paquistaníes, para resolver la crisis en el estrecho de Ormuz y poner fin a las hostilidades, posponiendo las negociaciones sobre su programa nuclear para una fase posterior. Según fuentes citadas por el medio estadounidense Axios, el plan iraní busca priorizar la reapertura del estratégico paso marítimo y el levantamiento del bloqueo impuesto por Estados Unidos.

El documento, entregado por canales diplomáticos, establece un enfoque por etapas: en primer lugar, se abordaría la situación en el estrecho de Ormuz, seguido de un acuerdo para extender el alto el fuego o alcanzar un cese definitivo de las hostilidades. Solo después de estos avances se retomarían las conversaciones sobre el programa nuclear iraní, según detallaron dos fuentes familiarizadas con el contenido del texto.
La iniciativa llega en un momento de estancamiento en las negociaciones bilaterales, que habían explorado la posibilidad de una segunda ronda de diálogos directos en Pakistán. Sin embargo, las diferencias en torno a la secuencia de los temas a tratar —especialmente la insistencia estadounidense en vincular el conflicto armado con las restricciones nucleares— han retrasado cualquier avance concreto.
Reacción en Washington
En la capital estadounidense, la propuesta ha generado un debate interno. Tres funcionarios del gobierno de Donald Trump confirmaron a Axios que el presidente podría convocar una reunión en la Sala de Crisis de la Casa Blanca para evaluar la viabilidad del plan iraní. El encuentro, que contaría con la participación de altos cargos de seguridad nacional y política exterior, analizará las opciones disponibles ante el actual punto muerto en las negociaciones.
Uno de los aspectos más controvertidos del documento iraní es su propuesta de convertir el uranio enriquecido al 60% en material al 20%, un nivel que Teherán argumenta es útil para fines médicos y de investigación. Esta medida, sin embargo, no forma parte de las demandas inmediatas de la administración Trump, que ha insistido en que cualquier acuerdo debe incluir garantías verificables sobre el programa nuclear.
El estrecho de Ormuz: un punto crítico
El estrecho de Ormuz, por donde transita aproximadamente un tercio del petróleo transportado por mar a nivel global, se ha convertido en un foco de tensión desde el inicio del conflicto. El bloqueo parcial impuesto por Estados Unidos ha afectado el flujo comercial, generando preocupación en los mercados energéticos internacionales. La reapertura del paso, según analistas, sería un primer paso clave para aliviar las presiones económicas en la región.

Mientras tanto, la comunidad internacional observa con cautela los movimientos diplomáticos. La Unión Europea y Naciones Unidas han reiterado su llamado a ambas partes para evitar una escalada militar, aunque hasta ahora no se han registrado avances significativos en las conversaciones de paz.
¿Qué sigue?
La respuesta de Washington al plan iraní será determinante para el futuro de las negociaciones. Mientras algunos sectores dentro de la administración estadounidense abogan por una aproximación gradual, otros insisten en que cualquier concesión en el ámbito militar debe ir acompañada de compromisos nucleares. Por su parte, Teherán ha dejado claro que no aceptará condiciones que considere una injerencia en su soberanía.
En los próximos días, se espera que los mediadores paquistaníes presenten una contrapropuesta o aclaren los términos del documento iraní. Hasta entonces, el mundo permanece a la espera de señales que indiquen si este nuevo intento diplomático logrará romper el actual impasse.
