La grasa visceral, ese tipo de grasa que se acumula profundamente en el abdomen alrededor de los órganos, está relacionada con un mayor riesgo de enfermedades crónicas como la diabetes tipo 2, la depresión y las enfermedades cardíacas. Afortunadamente, no es necesario recurrir a dietas restrictivas para reducir esta grasa. Los expertos en nutrición recomiendan enfocarse en comidas y refrigerios ricos en fibra, proteínas y grasas saludables, especialmente de origen vegetal y alimentos integrales.
Una excelente opción para incorporar estos nutrientes a tu dieta es el salmón con miel y ajo. Este plato, sencillo y equilibrado, es rico en fibra gracias a la combinación de brócoli, pimientos, zanahorias y arroz integral. Una porción contiene 5 gramos de fibra, lo cual puede ayudar a reducir la inflamación, ya que la grasa visceral es proinflamatoria por naturaleza. Un estudio incluso vinculó un aumento diario de 85 gramos en el consumo de frutas y verduras con una reducción de aproximadamente un centímetro y medio en la grasa visceral en mujeres.
El salmón también aporta proteínas y ácidos grasos omega-3, nutrientes que han demostrado ser beneficiosos para la reducción de la grasa visceral.
