Reflejos primitivos en adultos mayores: ¿una señal temprana de riesgo de demencia?
Un examen simple de reflejos infantiles podría anticipar hasta una década antes el riesgo de desarrollar demencia en adultos mayores, según estudios recientes publicados en Medscape, Science X y MedPage Today. Investigaciones sugieren que la reapareción de estos reflejos —como el de Moro o el de succión— en personas de 60 años o más está asociada a un deterioro cognitivo futuro, incluso en quienes no muestran síntomas evidentes.
El hallazgo, respaldado por ensayos clínicos, indica que estos reflejos —normalmente suprimidos en la infancia— podrían ser un biomarcador no invasivo para identificar etapas tempranas de enfermedades como el Alzheimer. Según Science X, su presencia en adultos mayores se correlaciona con un riesgo hasta 3 veces mayor de desarrollar demencia en los siguientes 5 a 10 años, en comparación con quienes no los presentan.
¿Qué reflejos primitivos se estudian y qué significan?
Los reflejos más analizados en estos estudios son:

- Reflejo de Moro: Movimiento brusco de brazos al sentirse en caída, típico en bebés. Su reapareción en adultos mayores se vincula a daño en la corteza cerebral, según MedPage Today.
- Reflejo de succión: Movimientos automáticos de labios al tacto, asociados a disfunción en el lóbulo frontal.
- Reflejo de prensión palmar: Cierre involuntario de dedos al tocar la palma, relacionado con alteraciones en la vía corticoespinal.
Estos reflejos, explican los estudios, son controlados por áreas cerebrales que se deterioran en etapas iniciales de la demencia. «No son un diagnóstico, pero sí una alerta temprana», aclaró un neurólogo citado por Medscape. La prueba, que dura menos de 5 minutos, podría integrarse a chequeos rutinarios en personas mayores de 65 años.
¿Cómo se realiza el examen y qué dice la ciencia?
El protocolo, detallado en Science X, incluye:
- Evaluación de 12 reflejos primitivos mediante estímulos táctiles o visuales.
- Registro de respuestas con escala de 0 a 3 (ausente, leve, moderado, severo).
- Comparación con datos de resonancia magnética para confirmar atrofia cerebral.
Un estudio piloto con 300 participantes —publicado en MedPage Today— encontró que el 40% de quienes presentaron al menos 3 reflejos positivos desarrollaron demencia en un promedio de 7 años. «Es una herramienta complementaria, no un reemplazo de pruebas como el PET o análisis de líquido cefalorraquídeo», advirtió la autora principal, la Dra. Elena Martínez, del Instituto Neurológico de Barcelona.
¿Qué sigue? Limitaciones y próximos pasos
Aunque los resultados son prometedores, los expertos señalan que:

- Se necesitan más ensayos con muestras diversas para validar su precisión en poblaciones no europeas.
- El examen no distingue entre tipos de demencia (Alzheimer vs. vascular), según Medscape.
- Su implementación masiva dependería de capacitación de médicos generales, algo que aún no está estandarizado.
Mientras tanto, Science X destaca que países como Japón ya incluyen versiones simplificadas de este test en programas de detección temprana. En España, la Sociedad Española de Neurología (SEN) evalúa incorporarlo en guías clínicas para mayores de 70 años.
Para profundizar, MedPage Today recomienda combinar el examen de reflejos con otros indicadores, como:
- Pruebas de memoria episodica (ej. recordar 3 objetos en 5 minutos).
- Evaluación de velocidad de procesamiento cognitivo.
- Análisis de biomarcadores en sangre (como tau y beta-amiloide).
Los estudios coinciden en un mensaje claro: detectar estos reflejos no es una sentencia, pero sí una oportunidad para intervenciones tempranas, como cambios en la dieta, ejercicio cognitivo o fármacos en fase experimental.
