Un estudio danés reciente ha revelado una asociación significativa entre la pérdida del embarazo, específicamente el parto muerto, y un mayor riesgo de demencia en las mujeres. La investigación, publicada en Alzheimer’s & Dementia, analizó datos de más de 1.2 millones de mujeres en Dinamarca entre 1977 y 2015.
Los resultados mostraron que las mujeres que experimentaron un parto muerto tenían un riesgo 86% mayor de desarrollar demencia en comparación con aquellas que no sufrieron pérdida del embarazo. Sin embargo, el estudio no encontró una asociación significativa entre el aborto espontáneo, ya sea único o recurrente, y el riesgo de demencia.
Los investigadores utilizaron modelos de regresión de Cox para estimar las tasas de riesgo de demencia en mujeres con y sin pérdidas de embarazo, ajustando por factores como enfermedades cardiovasculares, hipertensión y diabetes. El ajuste por estas condiciones no alteró significativamente la magnitud de la asociación entre el parto muerto y la demencia.
Este estudio sugiere que el parto muerto podría ser un marcador de un mayor riesgo de demencia, posiblemente debido a su relación con enfermedades cardiovasculares y diabetes, factores de riesgo conocidos para el deterioro cognitivo. Se necesitan más investigaciones para comprender completamente los mecanismos subyacentes a esta asociación.
