El presidente ruso, Vladímir Putin, firmó un decreto que otorga al gobierno el control temporal de infraestructuras críticas si los propietarios privados no las protegen de ataques de drones ucranianos o no las reparan, en medio de una intensa campaña de bombardeos que ha afectado refinerías de petróleo y centros logísticos en todo el país.
La presión sobre la economía rusa se intensifica a medida que la invasión entra en su quinto año. Los ataques con drones de largo alcance desarrollados por Ucrania han golpeado nudos energéticos e industriales clave, provocando escasez de combustible en varias regiones y obligando al Kremlin a reaccionar mediante decretos de intervención estatal según los reportes difundidos esta semana.
El decreto de control estatal y la respuesta del Kremlin ante los daños
El decreto firmado a finales de agosto por el presidente ruso permite al Estado intervenir temporalmente en la gestión de sectores estratégicos como la energía, el combustible, la industria, las comunicaciones, el transporte y la logística. La medida se activa cuando las empresas privadas omiten las medidas de seguridad antidrones necesarias o se niegan a reconstruir las instalaciones tras los impactos.
El portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, señaló que los empresarios a menudo no prestan la atención debida a la seguridad contra drones, por lo que el Estado debe intervenir para garantizar la protección de la infraestructura económica vital.
Refinerías de petróleo y almacenes logísticos bajo fuego constante
La campaña ucraniana ha puesto en el centro de la mira a las refinerías y a los centros de distribución de grandes minoristas en línea.

El impacto también ha alcanzado al sector minorista. Un ataque con drones contra almacenes de la mayor tienda en línea de Rusia, Wildberries, en la localidad de Chekhov cerca de Moscú, dejó al menos cinco muertos y unos diez heridos, de acuerdo con el gobernador regional Andrei Vorobyov. La fundadora y directora ejecutiva de la compañía, Tatyana Kim, calificó los ataques continuos contra su infraestructura como actos de terrorismo, mientras que el Ministerio de Finanzas propuso ampliar los plazos para el pago de impuestos y seguros con el fin de dar respiro financiero a la empresa y a sus vendedores asociados.
Advertencias cruzadas sobre la caja de Pandora y las exportaciones de grano
En declaraciones publicadas por la televisión estatal, el mandatario ruso advirtió que Ucrania ha desatado consecuencias imprevisibles con su ofensiva contra sectores económicos sensibles.

Vladímir Putin, presidente de Rusia, citado por Reuters, afirmó que el régimen de Kiev se propuso dañar la economía rusa, cuestionó qué era lo que había hecho y señaló que ellos mismos abrieron esa caja de Pandora.
Putin añadió que Moscú responderá golpeando los sectores económicos más vulnerables de Ucrania y aseguró que, a pesar de los desafíos en el envío de mercancías rusas y la afectación a la infraestructura de exportación de grano, no se producirá una escasez global en los mercados alimentarios porque Rusia podrá reemplazar dichos suministros en los mercados internacionales.
Análisis político y el dilema financiero de las reparaciones industriales
El analista político Abbas Gallyamov, antiguo redactor de discursos del Kremlin, explicó a través de la aplicación de mensajería Telegram que el decreto funciona esencialmente como un ultimátum gubernamental para los propietarios de activos industriales dañados repetidamente.
Dado que algunas refinerías han recibido impactos en múltiples ocasiones, los dueños muestran resistencia a invertir sumas millonarias en restaurar instalaciones que podrían ser bombardeadas de nuevo al día siguiente. Con esta normativa, el gobierno traslada la presión financiera de la defensa y la reconstrucción a los empresarios privados, bajo la amenaza directa de despojarlos de la gestión de sus empresas si no cumplen con las exigencias de seguridad dictadas desde Moscú.
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