Qué NO decir a alguien con cáncer (y qué decir)

by Editora de Salud

Carmen Monge-Montero, investigadora y defensora global contra el cáncer, compartió una publicación en LinkedIn sobre cómo abordar las conversaciones incómodas sobre el cáncer, especialmente durante las reuniones familiares en esta época festiva.

Monge-Montero explica que, tras entrevistar a más de 90 personas para su proyecto MANO Beyond Cancer (inicialmente 75), se planteó la pregunta: «¿Cuál es lo más extraño o absurdo que alguien te ha dicho sobre tener cáncer?». Las respuestas revelaron una mezcla de reacciones, desde risas y pausas hasta miradas de incomodidad, evidenciando el estigma y la dificultad que tienen las personas sin experiencia directa para reaccionar ante un diagnóstico.

A partir de estos patrones, la investigadora elaboró una guía sobre qué no decir y qué es lo que realmente ayuda a alguien que comparte su diagnóstico.

¿Qué es lo más extraño o absurdo que te han dicho sobre el cáncer?

Monge-Montero destaca que esta pregunta es una forma de relajar el ambiente en las entrevistas, pero también permite comprender mejor el estigma, las percepciones culturales y el sentido del humor de cada persona. Aunque las respuestas varían, existe un patrón común: muchas personas sin experiencia personal no saben cómo reaccionar ante la noticia de un diagnóstico de cáncer.

Qué NO decir

La investigadora aclara que quienes hacen estos comentarios suelen tener buenas intenciones, pero pueden sentirse incómodos, asustados o simplemente no saber cómo reaccionar. Sin embargo, algunas frases comunes pueden ser perjudiciales:

1. “Al menos tú…” o “Tienes suerte de que…”

Ejemplos citados en las entrevistas de MANO Beyond Cancer incluyen comentarios como: “Ahora que tienes cáncer, te pondrás nuevos implantes mamarios”, “Pareces bien, el cáncer te ayudó” o “Al menos tienes el tipo de cáncer ‘bueno’”. Estas frases pueden invalidar el dolor y el impacto de la enfermedad.

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2. “Deberías…” / “Prueba esto…” / “Deja de hacer esto…”

Se mencionan ejemplos como recomendaciones de dietas extrañas (incluyendo el consumo de órganos de animales) o consejos como “Deja de comer azúcar”. La investigadora enfatiza que los consejos no solicitados rara vez son útiles, ya que no se conoce el contexto médico de la persona.

3. “Esto te pasó porque…” o dar un supuesto diagnóstico

Comentarios como “Nunca vas a estar saludable”, “Dios da batallas a sus soldados más fuertes” o “Tienes cáncer porque guardas tristeza y resentimiento en tu corazón” pueden hacer que la persona se sienta culpable por su enfermedad. Lo que se necesita es apoyo, no culpabilización.

4. “A uno de mis familiares le pasó…”

Compartir historias personales puede ser empático, pero a menudo desvía la atención de la persona que está hablando y la centra en la propia experiencia del interlocutor. Puede ser especialmente doloroso si el familiar falleció a causa del cáncer.

5. “Eres tan fuerte… valiente… superhéroe… guerrero”

Aunque la intención sea animar, algunas personas encuentran estas expresiones incómodas, especialmente si se sienten débiles o si consideran que ser un “guerrero” implica una elección, algo que no ocurre en el caso del cáncer.

Monge-Montero también señala la importancia de la expresión facial y el lenguaje corporal, ya que pueden transmitir lástima, shock o incomodidad, haciendo que la persona que comparte su experiencia se sienta juzgada o arrepentida de haberlo hecho.

Qué decir en su lugar…

La investigadora sugiere una respuesta sencilla: no decir más que una pregunta. Algunas opciones son: «¿Quieres hablar de ello?», «¿Cómo puedo ayudarte?», «¿Cómo te sientes ahora?» o simplemente «Estoy aquí para ti».

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Ofrecer espacio para que la otra persona se exprese o se sienta apoyada es fundamental. Escuchar sin interrumpir, sin juzgar y sin intentar ofrecer soluciones es difícil, pero valioso. Recordar que la vulnerabilidad es un regalo y que la presencia es más importante que las respuestas.

Como le dijo una amiga, “Crear espacio no se trata de ti, ni de obtener algo a cambio. Se trata de estar ahí para la otra persona porque realmente quieres lo mejor para ella. En ese momento, la otra persona es lo más importante del mundo”.

En resumen, Monge-Montero enfatiza que, ante un diagnóstico de cáncer, lo más poderoso que podemos ofrecer es nuestra presencia, no nuestras respuestas.

Aclaración: Este artículo se basa en reflexiones personales y patrones observados en las entrevistas del proyecto MANO Beyond Cancer. La investigadora reconoce que cada experiencia es diferente y que pueden existir perspectivas no representadas en las entrevistas.

Si desea escuchar estas historias directamente, le invitamos a ver las entrevistas, que transmiten mucho más de lo que podría expresar con palabras.

Nos gustaría saber su opinión:

¿Cuál es lo más extraño o inútil que alguien te ha dicho sobre el cáncer?
¿Y qué te gustaría que la gente dijera en su lugar?
¿Alguna vez te has sentido incapaz de encontrar las palabras adecuadas cuando alguien compartió su diagnóstico?

Más publicaciones con Carmen Monge-Montero en OncoDaily.

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