El gobierno de Quebec ha notificado a 75.000 personas que recibirán “atención” médica, según un acuerdo alcanzado con los médicos de familia. Sin embargo, según reveló recientemente Le Devoir, estos pacientes no tendrán un médico de cabecera asignado y deberán llamar al 8-1-1 para obtener una cita.
“Nos complace informarle que será atendido por un grupo de médicos para brindarle acceso a diferentes profesionales de la salud”, se indica en las cartas enviadas por la Régie de l’assurance maladie du Québec.
Más adelante en el mensaje, se explica a los pacientes los pasos a seguir. “Tiene prioridad para consultar a un médico u otro profesional de la salud de este grupo de médicos, a través del guichet d’accès à la première ligne (GAP). Para consultar por una necesidad de salud, acceda al GAP”, sugiere la misiva.
La carta hace referencia al acuerdo entre el gobierno de François Legault y la Fédération des médecins omnipraticiens du Québec (FMOQ). En virtud de este acuerdo, Quebec busca “aumentar la atención y el acceso a la primera línea para 500.000 personas adicionales en Quebec”.
El 8-1-1 para una cita
Como señaló Le Devoir, el acceso para estas 500.000 personas no se realizará mediante una inscripción individual a un médico. Los quebequenses “atendidos” de esta manera no tendrán un médico asignado, sino un Groupe de médecine familiale (GMF). Y para programar una cita, no pasarán por la secretaría de su clínica, sino por el GAP, accesible en línea o a través del servicio telefónico 8-1-1.
Los médicos de familia han recibido un aumento del 2,5%, equivalente a 75 millones de dólares, por la “atención” de estos 500.000 pacientes. El uso del GAP les permite embolsar alrededor de 100 dólares por cita.
La FMOQ también argumenta que esta vía asegura un filtro de pertinencia, ya que el GAP puede redirigir a un paciente a otro profesional que no sea un médico.
Por su parte, Quebec admite haber obtenido, como única garantía, la liberación de 500.000 espacios para citas. Sin embargo, el gabinete de la ministra de Salud, Sonia Bélanger, afirma no haber obtenido “ninguna garantía de inscripción individual” para los pacientes. En otras palabras, se desconoce si algunos pacientes que deban pasar por el GAP recibirán posteriormente un seguimiento individual por parte de un médico de familia.
El equipo de la Sra. Bélanger destaca, sin embargo, que puede contar con “un fuerte compromiso por parte de la FMOQ” para la atención de 180.000 quebequenses (de los 500.000), que son considerados vulnerables.
