La radio, ese compañero inseparable de los viajes en coche para millones de italianos, podría estar en peligro. La industria automotriz, con su apuesta por la digitalización, parece relegar cada vez más la radio a un segundo plano, incluso a la obsolescencia. Según datos recientes, 35 millones de personas en Italia escuchan la radio a diario, y 26 millones lo hacen mientras conducen.
Ante esta situación, Confindustria Radio Televisioni (CRT) ha lanzado la campaña #RadioInAuto, una iniciativa para asegurar que la radio, tanto en formato analógico como digital, siga siendo accesible en los nuevos modelos de vehículos. La idea es que no se oculte en menús complejos ni dependa exclusivamente de una conexión IP.
El problema, según CRT, radica en la evolución de los sistemas de infoentretenimiento hacia “ecosistemas cerrados” basados en IP, lo que podría comprometer la accesibilidad y sostenibilidad de la radio. La Unión Europea incluso ha ralentizado un plan del gobierno italiano para exigir que todos los dispositivos conectados en los coches nuevos también puedan recibir señales de radio FM, AM y DAB+.
CRT insiste en que la radio debe permanecer donde el conductor la busca instintivamente: accesible, identificable y fácil de usar. No se trata de un objeto del pasado, sino de un servicio que funciona incluso cuando la red falla.
La radio, recalca CRT, es un servicio gratuito, accesible para todos, con una señal ubicua que resulta esencial en momentos de crisis y emergencia. Además, es un medio de comunicación seguro y regulado, que ha cultivado una relación de confianza con sus oyentes durante más de un siglo. La organización espera que los políticos tomen medidas para resolver esta situación y garantizar el futuro de la radio en los automóviles.
