Un video publicado en redes sociales ha generado debate al revelar cómo una reconocida figura del ámbito de las relaciones públicas en Tokio clasifica a sus clientes masculinos según su nivel de gasto y comportamiento en establecimientos de entretenimiento.
Según la publicación, la mujer, identificada como una destacada trabajadora nocturna en el área de Roppongi, divide a los hombres en seis categorías, desde la más alta hasta la menos valorada. En el nivel más alto, denominado SS, se encuentran aquellos descritos como «ricos discretos»: personas adineradas que no ostentan su riqueza, suelen usar relojes inteligentes o mochilas, tienen bajo deseo material y prefieren gastar en experiencias significativas. Este grupo, compuesto principalmente por empresarios de más de 40 años, es considerado el más apreciado debido a su bajo perfil y gasto consciente.
El nivel S incluye a clientes estables, de apariencia sobria pero con accesorios de alta gama, que consumen con frecuencia y de forma generosa, aportando ingresos constantes. En contraste, el nivel A corresponde a los «nuevos ricos», quienes gastan de manera ostentosa tras obtener ganancias repentinas, aunque su interés suele disminuir dentro de uno o dos años, siendo reemplazados posteriormente por nuevos perfiles similares.
Las categorías intermedias incluyen al nivel B, asociado a clientes vinculados a entornos de influencia negativa que suelen acudir en grupo y cuyo comportamiento puede derivar en su salida repentina del establecimiento. El nivel C agrupa a figuras públicas y trabajadores del entretenimiento nocturno, cuya atención se centra únicamente en las figuras más populares del lugar, mostrando desinterés o desprecio hacia el personal menos reconocido.
Finalmente, el nivel más bajo, designado como D, está reservado para ciertos profesionales de la medicina estética y hombres que ostentan relojes de lujo excesivamente decorados, quienes son considerados los menos deseados debido a su comportamiento tacaño o falta de generosidad percibida.
La clasificación, compartida inicialmente en una plataforma de video y posteriormente traducida y difundida en redes sociales, ha despertado reacciones diversas, incluyendo comentarios de usuarios que se identifican con el grupo más alto valorado.
