El Real Madrid venció al Deportivo Alavés 2-1 en el Santiago Bernabéu en un partido correspondiente a la 33ª jornada de La Liga. Kylian Mbappé abrió el marcador en el minuto 30 con un disparo desviado desde el borde del área, mientras que Vinícius Júnior amplió la ventaja poco después del descanso con un remate directo desde aproximadamente 25 metros.
Tras el gol de Vinícius, el brasileño se disculpó con la afición y besó el escudo del club, un gesto que ocurrió en un contexto de tensiones entre los seguidores y el equipo. Durante el encuentro, tanto Mbappé como Vinícius fueron objeto de silbidos por parte de la grada cada vez que tocaron el balón, una reacción vinculada a la reciente eliminación del Real Madrid en la Liga de Campeones ante el Bayern de Múnich por un global de 6-4.
El ambiente en el estadio reflejó la frustración de los aficionados, cuya asistencia descendió a 61.468 espectadores, la más baja de la temporada en el Bernabéu. Incluso después del segundo gol, Eduardo Camavinga fue abucheado al ingresar al campo en el minuto 62, tras haber sido expulsado en el partido de vuelta contra el Bayern.
A pesar del ruido externo, Mbappé había declarado previamente que mantiene una «muy buena relación» con Vinícius Júnior, destacando que ambos comparten el objetivo de devolver al Real Madrid a la lucha por títulos. Los delanteros intentaron dejar atrás las dificultades de la temporada pasada, cuando solo anotaron juntos en cuatro de los 26 partidos de La Liga que compartieron en el campo.
Con esta victoria, el Real Madrid mantiene vivo un mínimo aspiración de alcanzar el título liguero, aunque su enfoque principal sigue siendo recuperar la confianza de su afición y finalizar la temporada con sensaciones positivas de cara al futuro.
