El Real Madrid tomó la delantera en un inicio contundente, imponiéndose 10-2 en los primeros compases del encuentro. El jugador Tavares se mostró especialmente dominante en ataque, liderando al equipo blanco. Campazzo, ejerciendo como capitán, distribuyó el juego con pases precisos que facilitaron canastas sencillas, a pesar de no tener un alto porcentaje de acierto en sus tiros.
El conjunto madridista controla el ritmo y exhibe superioridad física, evidenciada en su dominio del rebote, superando al oponente 19-11. Esta estadística refleja la determinación del equipo dirigido por Scariolo por asegurar la victoria. No obstante, aún resta una segunda mitad completa, por lo que el Barcelona aún tiene posibilidades de revertir la situación y el partido está lejos de estar decidido.
