Tras la apertura de la ruta marítima, los primeros tanques han logrado atravesar el Estrecho de Ormuz, según informes de ORF.
Sin embargo, Irán ha revisado posteriormente su decisión de apertura, generando nuevas incertidumbres sobre el acceso al paso estratégico, tal como informó DiePresse.com.
La liberación del paso ha coincidido con una notable caída en los precios del gas y el petróleo, según datos difundidos por VOL.AT.
En un segmento televisivo, el experto energético Johannes Benigni advirtió contra el exceso de optimismo, señalando que la situación sigue siendo frágil y que la caída de los precios podría no ser sostenible, según Kleine Zeitung.
Mientras tanto, informes de FAZ indican que la economía iraní continúa sufriendo bajo la presión del bloqueo marítimo impuesto por Estados Unidos, pese a las aperturas intermitentes del paso.
