Reborn Recovery, ubicada en South Fifth Street, se dedicará a ayudar a hasta seis mujeres a la vez a alcanzar y mantener la sobriedad. La iniciativa es el resultado de la experiencia personal de Jessica Jacobson, de 22 años, quien ha vivido de cerca los desafíos de la adicción a las drogas. Jacobson, junto con su padre Jeff Jacobson, compró en enero una casa de tres dormitorios con el propósito de convertirla en una residencia para vida sobria, asignando dos mujeres por habitación. El proyecto busca ofrecer un entorno estructurado donde las residentes sigan reglas claras, incluyendo la obligación de someterse y aprobar pruebas de detección de drogas en orina. El incumplimiento de estas pruebas, así como la violación de leyes estatales o federales o la participación en altercados físicos con otras residentes, puede llevar a la expulsión del programa. Jacobson enfatizó que las participantes deberán asistir a al menos cuatro reuniones semanales, con un fuerte enfoque en su integración al programa de Narcóticos Anónimos (NA). Además, se les brindará un plazo de dos semanas para conseguir empleo, ya que un objetivo central del programa es lograr y mantener una ocupación estable durante su estancia. La organización sin fines de lucro planea abrir sus puertas a finales de mayo o principios de junio, ofreciendo apoyo a mujeres que salen de la cárcel o prisión y que buscan motivación para iniciar su camino hacia la sobriedad. Jacobson destacó que, pese a conocer personalmente a algunas de las futuras residentes, aplicará las reglas sin excepciones para garantizar la integridad del programa. Su meta es que el entorno sea lo suficientemente sólido para respaldar a quienes realmente desean cambiar, sin que su conocimiento personal interfiera con la disciplina requerida. La iniciativa refleja un esfuerzo local para abordar la recuperación de adicciones mediante un modelo basado en responsabilidad, estructura y reinserción laboral.
Reborn Recovery: Apoyo para mujeres en recuperación en South Fifth Street
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