Polonia extiende las rebajas fiscales sobre los combustibles hasta mediados de mayo
El Ministerio de Finanzas y Economía de Polonia ha decidido prolongar hasta el próximo 15 de mayo de 2026 las reducciones temporales en los tipos del IVA y los impuestos especiales aplicados a determinados carburantes. La medida, que forma parte del programa gubernamental CPN («Ceny Paliwa Niżej» o «Precios del Combustible Más Bajos»), busca mitigar el impacto de la inestabilidad en los mercados energéticos, agravada por el conflicto en Oriente Medio.
Según lo anunciado, el IVA sobre la gasolina, el diésel y los biocombustibles que funcionan como carburantes independientes se mantendrá en el 8%, frente al tipo general del 23%. Esta reducción, vigente desde marzo, estaba inicialmente prevista hasta finales de abril. El nuevo reglamento que regula el IVA entrará en vigor el 30 de abril, mientras que la rebaja en los impuestos especiales ya está en aplicación desde su publicación.
Límites de precio y controles estrictos
El paquete de medidas incluye también la fijación de precios máximos para los carburantes, cuya venta por encima de estos umbrales podría acarrear sanciones de hasta 1 millón de zlotys (unos 230.000 euros). La supervisión de su cumplimiento recae en la Administración Fiscal Nacional (KAS), que intensificará los controles en estaciones de servicio y distribuidores.
En el caso de los impuestos especiales, el gobierno polaco ha aplicado la reducción mínima permitida por la normativa de la Unión Europea: 29 groszy por litro de gasolina (unos 0,065 euros) y una rebaja de 28 groszy por litro de diésel (unos 0,063 euros). Estas cifras representan los niveles más bajos autorizados por Bruselas para este tipo de gravámenes.
Contexto y perspectivas
La decisión del ministerio responde a la volatilidad persistente en los mercados internacionales de petróleo, donde los precios se han visto afectados por tensiones geopolíticas y fluctuaciones en la oferta. Aunque el gobierno insiste en que las medidas son «temporales», su extensión refleja la preocupación por el impacto inflacionario en los costes de transporte y logística, sectores clave para la economía polaca.

Analistas del sector energético señalan que, aunque la rebaja fiscal alivia la presión sobre los consumidores, su efecto podría verse contrarrestado por factores externos, como la evolución del conflicto en Oriente Medio o cambios en la política energética de la UE. Por ahora, los conductores polacos podrán beneficiarse de precios más bajos al menos hasta mediados de mayo, cuando el gobierno evaluará si es necesario mantener o ajustar las medidas.
El programa CPN ha sido una de las principales herramientas del ejecutivo para contener los precios en un contexto de alta inflación, aunque su eficacia a largo plazo sigue siendo objeto de debate entre economistas y representantes del sector.
