Las reformas propuestas al sistema de ring-fencing (separación bancaria) buscan establecer un marco más ágil y proporcionado. El objetivo central de estos ajustes es reducir la duplicación de procesos operativos dentro de las instituciones financieras, eliminando al mismo tiempo los obstáculos que actualmente limitan la capacidad de inversión y concesión de crédito.
Entre las medidas clave destaca la propuesta de una nueva «Growth Allowance» (asignación para el crecimiento) y una ampliación en la gama de productos financieros disponibles. Según las proyecciones, estas iniciativas podrían permitir que los bancos incrementen su capacidad de financiamiento hasta en 80 mil millones de libras esterlinas.
