Más allá de los impuestos, existen otros factores que desaniman a la gente a registrar sus vehículos en California. Muchos entusiastas del automóvil desean modificar sus vehículos con piezas de repuesto, una práctica que se ve restringida por las estrictas regulaciones del estado. Además, aquellos que prefieren automóviles importados enfrentan dificultades y costos considerables para cumplir con los requisitos de registro.
Ante estas complicaciones, resulta comprensible que algunos propietarios de vehículos busquen alternativas. Si bien California ofrece muchas ventajas, estas barreras burocráticas y regulatorias generan frustración.
