Lidl e Iceland, primeras víctimas de las nuevas restricciones publicitarias sobre alimentos procesados en el Reino Unido
El organismo regulador de publicidad del Reino Unido ha prohibido los primeros anuncios bajo las nuevas normativas diseñadas para limitar la promoción de alimentos considerados «menos saludables». Las cadenas de supermercados Lidl e Iceland han sido las primeras empresas en verse afectadas por estas medidas.
La ASA (Advertising Standards Authority) ha comenzado a aplicar estas reglas contra la publicidad de productos con alto contenido en grasas, azúcar y sal (HFSS, por sus siglas en inglés), marcando un precedente en la fiscalización de la comunicación comercial de alimentos procesados.
Estas resoluciones reflejan un endurecimiento en la vigilancia de los contenidos publicitarios que promueven productos considerados «junk food» o comida chatarra, buscando reducir la exposición de los consumidores a este tipo de productos a través de campañas publicitarias.
