Aprobada en las urnas el 3 de marzo de 2024, la decimotercera pensión AVS (Seguro de Vejez y Supervivientes) es ahora una realidad, aunque aún carece de financiación. El Consejo Federal y el Parlamento suizo deben abordar la cuestión central: ¿quién pagará y cómo? Las diferencias son marcadas dentro del Parlamento, con el Consejo Nacional y el Consejo de los Estados defendiendo modelos de financiación difícilmente conciliables.
El calendario es apremiante. La primera pensión se abonará en diciembre, y ya se han presupuestado varios miles de millones –aproximadamente entre 4 y 5 mil millones de francos–. La elección parece sencilla: aumentar los ingresos o recurrir a las reservas, es decir, pagar ahora o más adelante. Una incertidumbre importante persiste: en caso de un aumento del IVA, la decisión final corresponderá al pueblo mediante votación.
