Las relaciones entre el Reino Unido e Irán atraviesan un periodo de marcada hostilidad, definido por la imposición de sanciones británicas, la detención de ciudadanos del Reino Unido y la ejecución de campañas de influencia por parte de Teherán.
Alertas sobre capacidades misilísticas
Las Fuerzas de Defensa de Israel (IDF) han advertido que el régimen iraní posee armamento capaz de recorrer aproximadamente 4,000 kilómetros, lo que situaría a diversas capitales europeas, incluyendo Londres, París y Berlín, bajo una amenaza inmediata. Estas declaraciones se produjeron luego de que se revelara que Irán había tenido como objetivo la base militar conjunta del Reino Unido y Estados Unidos en Diego García, en las islas Chagos.

Respecto al ataque a Diego García, se ha informado que un misil fue interceptado por un buque de guerra de Estados Unidos, mientras que otro falló durante el vuelo. A pesar de ello, Irán considera que dicha base es un objetivo legítimo, ya que cuenta con la infraestructura necesaria para albergar bombarderos estadounidenses de largo alcance.
Respuesta del gobierno británico
En relación con la situación actual, un portavoz del gobierno del Reino Unido ha indicado que Londres se encuentra trabajando en el asunto.
Asimismo, se ha reportado que, a finales de febrero, el Reino Unido rechazó solicitudes de Estados Unidos para utilizar bases aéreas británicas con el objetivo de atacar a Irán. Esta decisión se habría tomado, en parte, debido a que algunos ministros fueron informados de que tal acción podría representar una violación del derecho internacional.
