La fiebre de los bailes virales de TikTok ha llegado a restaurantes y grandes superficies en Francia, buscando captar la atención de millones de usuarios y, por supuesto, nuevos clientes. Esta estrategia, que ya han adoptado marcas como Sephora y Decathlon, está transformando la forma en que las empresas se promocionan.
En la región de Île-de-France, Jane, Diana y Salomé son bailarinas profesionales que colaboran con un restaurante. Su trabajo consiste en recrear los bailes más populares de TikTok dentro del establecimiento y publicarlos en la cuenta oficial del local. “Los clientes siempre preguntan si las bailarinas están aquí”, comenta Diana, de 19 años, evidenciando el impacto de estas publicaciones.
El caso de Léonie, una empleada del Carrefour de Laval que se hizo viral en TikTok, también ha llamado la atención. Sus videos alcanzaron millones de visualizaciones, aunque también generaron controversia. Actualmente, Léonie cuenta con la protección de un agente de seguridad debido a la atención que ha recibido, incluyendo aglomeraciones de jóvenes que corean su nombre.
Un trabajo cada vez mejor remunerado
“Es una nueva forma de comunicación que está funcionando”, explica Jane, de 23 años. “Ahora se está entendiendo que la danza es una profesión y que debe ser remunerada”. Las tres bailarinas pueden llegar a ganar varios cientos de euros por cada grabación. Ante el éxito, incluso contemplan la posibilidad de realizar presentaciones en vivo frente a los clientes, una idea que ha sido solicitada por estos últimos.
“Hay mucha sexualización”
A pesar de enfocarse en lo positivo, Jane, Diana y Salomé lamentan la cantidad de comentarios sexualizados que reciben en sus videos. La popularidad en redes sociales, aunque beneficiosa, también conlleva este tipo de desafíos.
